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Oftalmología

Úlceras corneales en perros: causas, diagnóstico y tratamiento

Dr. Alberto Capelo Bernal
8 min de lectura

Introducción

En oftalmología canina, las úlceras corneales son uno de los problemas más frecuentes que atendemos en consulta. Pueden aparecer en cualquier raza y a cualquier edad, aunque existen ciertos factores predisponentes que aumentan su posibilidad de aparición.

¿Qué es una úlcera corneal?

Una úlcera corneal se refiere al defecto o pérdida de tejido en la córnea, estructura transparente y convexa en la parte anterior del ojo.

Dependiendo de su profundidad, puede afectar a distintas capas:

  • Epitelio (la capa más superficial)
  • Estroma
  • Membrana de Descemet
  • Endotelio (la capa más profunda)

La gravedad del cuadro dependerá precisamente de la profundidad y de la causa que la haya provocado.

¿Por qué se producen las úlceras corneales en perros?

Aunque muchos propietarios piensan que la mayoría de las úlceras se deben a un traumatismo (jugando con otro perro, golpeándose, rascándose…), la realidad es que los traumatismos son menos frecuentes de lo que se cree (¡ojo!, también los vemos, pero no como causa más común).

De hecho, cuando las lesiones son recurrentes, debemos sospechar de causas subyacentes.

Existen multitud de causas que derivan en úlceras corneales, pero entre las causas más habituales encontramos:

1. Queratoconjuntivitis seca (QCS)

La queratoconjuntivitis seca (ojo seco) es una de las causas más comunes. Puede estar provocada por:

  • Enfermedades propias de la glándula lagrimal, como procesos autoinmunes o alérgicos prolongados.
  • Enfermedades sistémicas como el hipotiroidismo o el síndrome de Cushing.

Cada una de estas situaciones requiere un tratamiento específico, por lo que el diagnóstico correcto es fundamental.

El objetivo prioritario en este tipo de úlceras es restablecer lo antes posible la producción lagrimal, si es posible, aunque en muchos casos no es un trabajo fácil y rápido por la complejidad de las úlceras que presenta el paciente. En ocasiones, presentan una QCS severa y es completamente dependiente de la aplicación de lágrima artificial por parte del tutor de forma crónica.

2. Úlceras SCCDE (defecto epitelial corneal crónico espontáneo)

Las llamadas úlceras SCCDE son lesiones que aparecen de forma espontánea y tienden a ser recurrentes.

Suelen ser difíciles de resolver únicamente con tratamiento médico convencional y, en algunos casos, requieren procedimientos específicos para favorecer la cicatrización.

Existe cierta predisposición racial, siendo más frecuentes en razas braquicéfalas como:

  • Bóxer
  • Carlino (Pug)
  • Bulldog francés
  • Bulldog inglés
  • Shih-tzu
  • Pekinés

Aunque estas las podemos encontrar en cualquier raza.

En el apartado de casos clínicos, tenéis uno de nuestros trabajos en imágenes, con su evolución tras tratamiento con Diamond Burr (fresa mecánica), después de ser refractaria a tratamiento médico.

3. Causas mecánicas

Existen alteraciones anatómicas que favorecen la aparición de lesiones corneales, como:

  • Entropión (muy frecuente en Shar-Pei)
  • Cilios ectópicos
  • Cierre incompleto de los párpados

En estos casos, si no se corrige la causa mecánica, la úlcera tenderá a repetirse.

¿Por qué es tan importante un diagnóstico preciso?

No todas las úlceras son iguales ni se tratan de la misma manera.

Un diagnóstico certero permite:

  • Elegir el tratamiento adecuado
  • Evitar complicaciones graves
  • Reducir el riesgo de recurrencias
  • Preservar la visión del animal

En muchos pacientes que vemos a diario, las lesiones se repiten en el tiempo. En estos casos, puede ser necesario instaurar un tratamiento de mantenimiento adaptado a cada perro.

Síntomas de una úlcera corneal en perros

Las úlceras corneales suelen ser dolorosas y, en muchos casos, los signos clínicos aparecen de forma repentina. Detectarlos a tiempo es fundamental para evitar complicaciones mayores.

Los síntomas más frecuentes son:

1. Dolor ocular

Es uno de los signos más característicos. El perro puede:

  • Mantener el ojo cerrado o entrecerrado (blefaroespasmo)
  • Mostrar sensibilidad a la luz (fotofobia)
  • Frotarse el ojo con la pata o contra superficies

2. Lagrimeo excesivo

El aumento de la producción de lágrima (epífora) es una respuesta natural al dolor y a la irritación corneal.

3. Enrojecimiento ocular

La conjuntiva puede verse enrojecida debido a la inflamación asociada.

4. Secreción ocular

Puede aparecer secreción:

  • Transparente (en fases iniciales)
  • Mucosa o incluso purulenta si existe infección secundaria

5. Opacidad o mancha en la córnea

En algunos casos, los propietarios observan una zona blanquecina, grisácea o incluso una pequeña depresión en la superficie del ojo.

¿Cuándo acudir al veterinario?

Ante cualquiera de estos síntomas, es importante acudir lo antes posible a consulta.

Una úlcera superficial puede complicarse en cuestión de horas o días, profundizar y poner en riesgo la integridad del ojo. Cuanto antes se instaure el tratamiento adecuado, mayor será la probabilidad de recuperación sin secuelas.

¿Tu perro muestra alguno de estos síntomas?

Contacta con nosotros para una valoración oftalmológica. Cuanto antes actuemos, mejor pronóstico tendrá tu mascota.